¿Conoces los impactos de los aires acondicionados sobre el medio ambiente y las personas?
Nuestra estudiante en prácticas Clara Moragas Chanel ha preparado este post sobre un tema crucial vinculado a la sostenibilidad ambiental y social: el aire acondicionado. Te recomendamos su lectura y descubrirás:
- Los impactos de los aires acondicionados sobre el medio ambiente y las personas?
- ¿Cómo funciona el aire acondicionado?
- ¿Qué medidas de uso responsable y alternativas sostenibles existen para mitigar el calor?
- Otros métodos alternativos para mitigar el calor
- Principales conclusiones y agradecimiento
Datos y consejos para ayudarte a hacer un uso más responsable del aire acondicionado
El calor extremo es un problema creciente a nivel mundial, exacerbado por el cambio climático. En las últimas décadas, las olas de calor se han vuelto más frecuentes, intensas y prolongadas, lo que ha resultado en un aumento significativo de las muertes relacionadas con el calor. Según un estudio publicado en The Lancet Planetary Health en 2021, se estima que entre 1991 y 2018, el calor extremo fue responsable de alrededor de 5 millones de muertes anuales en todo el mundo.
Ante esta realidad, los aires acondicionados (AC) se han convertido en una parte integral de la vida moderna, proporcionando confort en climas cálidos. A medida que el calor en verano aumenta, y se hace cada vez más difícil lidiar con el calor y cada vez más personas recurren al uso de los dispositivos de aire acondicionado para mantenerse frescos. La ironía es que el uso generalizado de estos aparatos está provocando un aumento de las temperaturas y alimentando la crisis climática. ¿Has pasado cerca de una unidad exterior de aire acondicionado y notado el calor brutal que desprende? Ese aire caliente, expulsado al ambiente, contribuye directamente al calentamiento de las ciudades. De hecho, un estudio advierte que en 2100 podría dejar a tres cuartas partes de la población expuesta a periodos de calor y humedad potencialmente mortales. Efectivamente, su uso tiene repercusiones significativas en el medio ambiente, la salud pública y la economía.
Esto ha suscitado la siguiente pregunta: ¿pueden las ciudades adaptarse al aumento de las temperaturas sin recurrir al aire acondicionado?

¿Cómo funciona el aire acondicionado?
Los aires acondicionados son sistemas diseñados para regular la temperatura de un espacio cerrado, proporcionando enfriamiento en climas cálidos y, en algunos casos, calefacción en climas fríos. El funcionamiento básico de un aire acondicionado se basa en el ciclo de refrigeración. Este ciclo incluye un compresor, un condensador, un evaporador y un refrigerante.
El refrigerante, un fluido especial que cambia de estado (de líquido a gas y viceversa) a bajas temperaturas, es esencial en el proceso. Primero, el refrigerante se comprime en el compresor, aumentando su temperatura. Luego, pasa al condensador, donde se disipa el calor al entorno exterior y el refrigerante se condensa en líquido. Posteriormente, el líquido refrigerante pasa por una válvula de expansión que reduce su presión y temperatura, entrando en el evaporador, donde absorbe el calor del aire interior y se evapora, enfriando así el aire dentro del espacio que se desea acondicionar. Finalmente, el refrigerante vuelve al compresor para reiniciar el ciclo.

¿Cuál es el impacto del uso de aires acondicionados?
Temperatura exterior y cambio climático
El uso de aires acondicionados contribuye de manera significativa al cambio climático, no solo por el consumo de energía, sino también por el calor residual que estos sistemas generan. Durante su funcionamiento, los aires acondicionados transfieren el calor del interior de los edificios al exterior, lo que puede aumentar la temperatura ambiente local, especialmente en zonas urbanas densamente pobladas. Este fenómeno, conocido como el «efecto isla de calor urbana», se agrava en ciudades donde la infraestructura y la falta de vegetación contribuyen a retener más calor. A medida que la temperatura exterior aumenta, la demanda de aire acondicionado también lo hace, creando un ciclo de retroalimentación que exacerba el problema.
Además, la mayoría de los aires acondicionados funcionan con electricidad, que en muchos países se genera predominantemente a partir de combustibles fósiles como el carbón y el gas natural. La quema de estos combustibles libera dióxido de carbono (CO₂) y otros gases de efecto invernadero, que contribuyen al calentamiento global. Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), se estima que el uso de aires acondicionados y ventiladores representa casi el 20% del consumo total de electricidad en edificios a nivel mundial, y esta cifra continúa en aumento a medida que más personas en regiones cálidas adquieren estos aparatos.
Contaminación y gases de efecto invernadero
Los aires acondicionados también son responsables de la liberación directa de gases de efecto invernadero a la atmósfera. Los refrigerantes utilizados en estos sistemas, como los hidrofluorocarbonos (HFC), son extremadamente potentes en términos de su capacidad para atrapar calor en la atmósfera.
Aunque los refrigerantes más antiguos, como los clorofluorocarbonos (CFC), han sido eliminados en gran medida debido a su impacto devastador sobre la capa de ozono, los HFC, aunque menos dañinos para el ozono, tienen un potencial de calentamiento global (GWP) miles de veces superior al CO₂. El potencial de calentamiento global (GWP) es una medida que indica cuánto calor puede atrapar un gas de efecto invernadero en la atmósfera en comparación con el dióxido de carbono (CO₂), cuyo valor de referencia es 1. Cuanto más alto es el GWP, mayor es su contribución al cambio climático.

Las fugas de estos gases refrigerantes, que pueden producirse durante la operación, el mantenimiento o el desecho de los equipos, contribuyen significativamente al calentamiento global. Además, la eliminación inadecuada de los aires acondicionados al final de su vida útil representa un riesgo ambiental considerable, ya que los gases pueden liberarse si no se gestionan correctamente (IPCC, 2021).
¿Cuál es el impacto económico?
El impacto económico del uso de aires acondicionados es considerable. En primer lugar, el aumento en la demanda de electricidad para alimentar estos sistemas puede sobrecargar las redes eléctricas, especialmente durante olas de calor, lo que puede provocar apagones y aumentos en los precios de la electricidad. Este fenómeno se observa en muchas ciudades del mundo, donde el uso intensivo de aire acondicionado durante los meses más calurosos causa picos en el consumo de energía que las infraestructuras actuales a menudo no pueden soportar.
Además, los costos asociados con la fabricación, mantenimiento y eliminación de aires acondicionados también son significativos. La fabricación de estos aparatos requiere una cantidad considerable de recursos naturales y energía, y su mantenimiento y eventual desecho pueden ser costosos para los consumidores. A nivel gubernamental, el aumento de la demanda de electricidad puede llevar a la necesidad de inversiones en infraestructura energética adicional, lo que puede resultar en un aumento de los impuestos o tarifas de servicios públicos.
¿Y el Impacto en nuestra salud?
Si bien los aires acondicionados proporcionan un alivio esencial durante las olas de calor, también pueden tener efectos negativos sobre la salud. Uno de los problemas más comunes asociados con el uso de aire acondicionado es la sequedad del aire interior, lo que puede causar irritación en las vías respiratorias y la piel. Además, si los sistemas no se mantienen adecuadamente, pueden convertirse en fuentes de contaminación del aire interior. El polvo, los mohos y otros alérgenos pueden acumularse en los filtros y conductos de aire, lo que puede desencadenar o empeorar problemas respiratorios como el asma y las alergias.
Por otro lado, el uso excesivo de aire acondicionado puede reducir la capacidad del cuerpo para adaptarse a las temperaturas exteriores, lo que puede aumentar la vulnerabilidad a las olas de calor, especialmente entre las personas mayores y aquellos con enfermedades crónicas. En algunos casos, la transición brusca de un ambiente extremadamente frío a uno caliente puede causar estrés térmico y complicaciones cardiovasculares.
El impacto social
El acceso al aire acondicionado también plantea desafíos sociales. En muchas partes del mundo, el aire acondicionado se considera un lujo al que solo pueden acceder las personas de ingresos medios y altos. Esto crea una disparidad significativa, donde las poblaciones de bajos ingresos, que no pueden permitirse el uso de aire acondicionado, son más vulnerables a los efectos negativos del calor extremo. Esta desigualdad puede llevar a un aumento en las tasas de enfermedades relacionadas con el calor y la mortalidad en comunidades marginadas, exacerbando las diferencias en salud y bienestar entre los distintos grupos socioeconómicos.
Además, en algunas regiones, el uso de aire acondicionado ha cambiado la dinámica social. Por ejemplo, en lugares donde anteriormente las personas solían pasar tiempo al aire libre socializando durante las tardes y noches cálidas, el acceso al aire acondicionado ha llevado a un aumento en el tiempo pasado en interiores, lo que podría afectar la cohesión social y los estilos de vida comunitarios tradicionales.
¿Qué medidas de uso responsable y alternativas sostenibles existen para mitigar el calor?
El uso responsable del aire acondicionado es esencial para minimizar su impacto ambiental y reducir costos de energía, asimismo os invitamos a seguir las prácticas siguiente:
- Ajuste del aire acondicionado: Mantén el termostato entre 24 – 26 °C para un consumo eficiente, pero también considera ajustar la potencia y la temperatura según la hora del día y la ocupación (día/noche), para evitar el uso excesivo.
- Mantenimiento regular: Limpia o cambia los filtros cada uno o dos meses y revisa posibles fugas de refrigerante.
- Termostatos inteligentes: Utiliza termostatos programables o con sensores de presencia y conexión WiFi, que se apagan automáticamente si no detectan movimiento en la habitación. Algunos ya se instalan en hoteles.
- Uso combinado con ventiladores: Complementa el aire acondicionado con ventiladores de techo o portátiles, que ayudan a distribuir el aire frío y permiten subir el termostato sin perder confort. Además, son ideales para dormir, decorativos, silenciosos y mucho más sanos que los aires.
- Educación y conciencia: Promueve el uso eficiente del aire acondicionado para reducir costos y el impacto ambiental. También se pueden instalar sensores en ventanas y balcones que apagan el equipo al abrirlas, evitando fugas innecesarias de energía.

Otros métodos alternativos para mitigar el calor:
Para reducir la dependencia del aire acondicionado y minimizar su impacto ambiental, se pueden adoptar varios métodos alternativos que son efectivos y sostenibles. A continuación, se describen algunas de estas estrategias:
- Uso de ventiladores: Se recomienda emplear ventiladores de techo o portátiles para mejorar la sensación de frescura, disminuyendo la dependencia del aire acondicionado.
- Instalación de screens y toldos: Es aconsejable instalar screens y toldos en ventanas y áreas exteriores para bloquear la radiación solar directa y mantener los interiores más frescos.
- Materiales sostenibles: Se sugiere utilizar materiales de construcción de alta reflectancia, como techos blancos o pinturas reflectantes, para reducir la absorción de calor en los edificios.
- Integración de vegetación: Conviene implementar jardines verticales, techos verdes y plantar árboles y arbustos estratégicamente para proporcionar sombra y mejorar el aislamiento térmico.
- Creación de sombra con vegetación y estructuras: Se puede generar sombra natural mediante pérgolas, plantas trepadoras y toldos verdes, reduciendo la acumulación de calor en espacios exteriores.
- Uso de tendales y sombrillas: Es útil instalar tendales y sombrillas en patios y terrazas para proporcionar sombra ajustable y móvil, adaptándose a las condiciones solares.
- Ventilación cruzada y lonas urbanas: Se recomienda diseñar edificios con ventilación cruzada y utilizar lonas urbanas en calles y plazas para crear corrientes de aire que reduzcan la sensación térmica. En ciudades como Madrid, ya se han instalado grandes lonas en calles centrales para proporcionar sombra y disminuir la temperatura a nivel de calle

Principales conclusiones y agradecimiento
En conclusión, mientras que los aires acondicionados son una herramienta valiosa y cotidiana para combatir el calor extremo, su uso masivo tiene consecuencias significativas para el medio ambiente y la sociedad. La adopción de medidas de sostenibilidad y la exploración de alternativas más ecológicas son esenciales para mitigar estos efectos y garantizar un futuro más equilibrado y sostenible.
En el contexto del turismo, estas cuestiones se vuelven aún más relevantes. Los hoteles, los alojamientos turísticos y los espacios públicos tienen un papel clave en la construcción de un modelo más sostenible. Apostar por tecnologías más eficientes, integrar soluciones pasivas de climatización, repensar los espacios urbanos o fomentar un uso más consciente del confort térmico son solo algunos de los caminos posibles. En un mundo cada vez más expuesto al calor extremo, pensar el turismo desde la sostenibilidad ya no es una opción: es una necesidad.
Es fundamental que tanto los individuos como los gobiernos y las empresas trabajen juntos para desarrollar y promover soluciones que minimicen el impacto ambiental, mientras se continúa proporcionando alivio en un mundo cada vez más caluroso. La sostenibilidad no es un reto aislado, sino un esfuerzo colectivo que exige voluntad, coordinación y creatividad.
Personalmente, este trabajo me ha permitido conectar muchas de las cosas que estudio con problemas reales y actuales. Soy estudiante de Ingeniería Global, en CentraleSupélec (Francia) y McGill (Canadá) y este informe se enmarca en mis prácticas del verano en Segundo Mundo, donde he podido ver de cerca cómo los retos climáticos y sociales se entrelazan en sectores como el turismo. Este trabajo me ha permitido aplicar lo aprendido en mis estudios y reflexionar sobre cómo contribuir, desde la ingeniería y la sostenibilidad, a construir espacios más habitables y justos.
Quiero agradecer especialmente a Pili Malagarriga por su acogida durante mis prácticas, por su generosidad, su tiempo y su mirada crítica. Gracias, por acompañarme con tanta cercanía, y por ayudarme a ir más allá de los datos para conectar este tema con el mundo del turismo sostenible, desde una perspectiva abierta, realista y profundamente humana.
Clara Moragas Chanel – Estudiante en prácticas
Referencias:
Watts, N., Amann, M., Arnell, N., Ayeb-Karlsson, S., Belesova, K., Boykoff, M., … & Costello, A. (2021). The 2021 report of the Lancet Countdown on health and climate change: Code red for a healthy future. The Lancet, 398(10311), 1619–1662. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(21)01860-2
United Nations Environment Programme. (2021, July 5). Air conditioners fuel the climate crisis. Can nature help? UNEP. https://www.unep.org/news-and-stories/story/air-conditioners-fuel-climate-crisis-can-nature-help
Harvey, F. (2021, September 3). Air conditioning has a climate problem. Can cleaner tech help? The Guardian. https://www.theguardian.com/environment/2021/sep/03/air-conditioning-climate-crisis-clean-tech-solutions
Santamouris, M., Papanikolaou, N., Livada, I., Koronakis, I., Georgakis, C., Argiriou, A., & Assimakopoulos, D. N. (2001). On the impact of urban climate on the energy consumption of buildings. Solar Energy, 70(3), 201–216. https://doi.org/10.1016/S0140-7007(01)00067-6
Rosenquist, G. J., McMahon, J. E., Koomey, J. G., & Sanchez, M. C. (2004). Estimating the benefits of efficient room air conditioners. Energy Policy, 32(7), 783–793. https://doi.org/10.1016/j.enbuild.2004.06.008
MadBoxPC. (s.f.). Midea nos explica cómo funciona un aire acondicionado Split de muro. https://www.madboxpc.com/midea-nos-explica-como-funciona-un-aire-acondicionado-split-de-muro/
Sigma Earth. (s.f.). Evaluación del impacto climático a largo plazo de sustancias con alto y bajo potencial de calentamiento global. https://sigmaearth.com/es/Evaluaci%C3%B3n-del-impacto-clim%C3%A1tico-a-largo-plazo-de-sustancias-con-alto-y-bajo-potencial-de-calentamiento-global/
Comentarios recientes